sábado, 18 de agosto de 2007

Improductivo... ma godendo

Hola a todos.

Iba a deciros que llevo toda la mañana tocando la guitarra en plan vago, pero eso sería poco legítimo. Yo, en realidad, no toco la guitarra. La rasco y la pellizco como puedo, heterodoxamente, hasta que la hago sonar lo suficiente como para acompañar una voz que ya no es lo que fue –ni de lejos-

Toda la mañana tocando Why Worry bien se corresponde con este revival tremendo de los Dire Straits que estoy atravesando. Ya sabéis que lo mío es la coherencia. No me salen los punteos ni de lejos como a Knopfler, pero la verdad es que, para el que no me haya oído cantar antes –y pueda comparar con aquello- supongo que suena bien.

Más cosas. Debéis perdonar que haya venido poco por aquí en los últimos días, pero es que tengo mucho trabajo –si, hijos, si… incluso en agosto el pobre Ludwig tiene mucho trabajo; ¡y más que voy a tener!- y por la tarde, cuando llego a casa, me pongo a escribir en el Moleskino, a mano, de suerte que no me queda tiempo para mucho más.

Voy compaginando, además, el segundo volumen de Los Gozos y las Sombras con un extraordinario y picciolino libro de Rainer Maria Rilke que me está encantando: A lo largo de la vida; y es que, veréis: me he hecho una lista de los libros que hay en mi estantería y que están aún por leer. Y son, entre pitos y flautas, y sin contar un compendio de escritos inéditos de Calvino, cincuenta y cuatro libros [varios en dos y tres volúmenes, como Fortunata y Jacinta] Esto, queridos amigos, sumado a mi avidez relectora [ya sabéis que me encanta releer favoritos, y pronto tocan las Grandes Esperanzas –de nuevo- y Cien Años de Soledad] junto a cuatro libros que me han prestado [entre los cuales uno de Mariolina Venezia que, según referencias, es maravilloso, y que muero por leer] es, simple y llanamente, una barbaridad. Por favor: ¡que nadie me regale libros! Nunca conseguiré leerlos todos, si seguimos así.

Debo, a lo largo del día, reunir la suficiente fuerza como para levantar mi cuerpo de este sillón e ir a la compra. Luego tengo que hacer un tiramisú, para complacencia de algunos que insistentemente me persiguen, salivando como perros pavlovianos. En fin: todo sea por complacer paladares. En realidad, es puro afán de quejarme: me encanta pasarme una tarde entre pucheros, ya lo sabéis. Ya os contaré qué tal queda.

Es muy posible que quede con un buen amigo esta tarde, aunque como sale de viaje mañana, debo esperar su confirmación. Si al final nos vemos, lo pasaremos bien. Tengo muchas ganas de verlo y de que me cuente. Acaba de volver de la Gran Manzana y, la verdad, lo veo fascinado –no me extraña: ¡es una ciudad magnífica!-


Como veis, no tengo grandes cosas que contar, ni profundas reflexiones de las que haceros partícipes. Os haré, eso sí, antes de marcharme, una recomendación musical, para los que gusten de la buena música clásica, y del piano [Pé: créeme que este te va a gustar]: Zbignew Preisner [el de la foto: uno de mis músicos vivos favoritos] tiene en el mercado un disco que se llama 10 easy pieces for piano del que, además, es fácil encontrar partituras. Una extraña mezcla entre Satie, Bartòk y la propia música a la que Preisner nos tiene acostumbrados. Una auténtica maravilla, tipo Gymnopédies con momentos de Nyman… no sé: es algo especial. Mi raccomando.

Sin más, je vous salue.

Cuidaos mucho, que sois el futuro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola muchachito!!
Empecé un mail. Ya sabes que no lo continué. Tu writer´s block, mi writer´s block.
Sus recomendaciones son siempre una alegría... por alguna razón, me anticipas lo que me gusta, o lo que me termina gustando.
Estoy con el mp3, escuchando por centésima vez en la tarde: "Velha infancia", de Tribalistas. Transportada a alguna playa remota en el norte de Brasil...

Você é assim
Um sonho pra mim
E quando eu não
Te vejo
Eu penso em você
Desde o amanhecer
Até quando eu me deito
Eu gosto de você
E gosto
De ficar com você
Meu riso é tão feliz contigo
O meu melhor amigo é o meu amor
E a gente canta
E a gente dança
E a gente não
Se cansa
De ser criança
A gente brinca
Na nossa velha infância
Seus olhos, meu clarão
Me guiam
Dentro da escuridão
Seus pés me abrem o caminho
Eu sigo e nunca me sinto só
Você é assim
Um sonho pra mim
Quero te encher
De beijos
Eu penso em você
Desde o amanhecer
Até quando eu me deito
Eu gosto de você
E gosto
De ficar com você
Meu riso é tão feliz contigo
O meu melhor amigo é o meu amor
E a gente canta
E a gente dança
E a gente não
Se cansa
De ser criança
A gente brinca
Na nossa velha infância
Seus olhos, meu clarão
Me guiam
Dentro da escuridão
Seus pés me abrem o caminho
Eu sigo e nunca me sinto só
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim
Você é assim
Um sonho pra mim
Você é assim


Besos!!